Salud

¿Cómo funciona mi sistema digestivo?

Sabias, que el 95% de la serotonina, la hormona de la felicidad, la produce el intestino, así que el primer paso para cuidar de uno mismo es cuidar a tu “segundo cerebro”: el intestino.

Muchos no conocen a su sistema digestivo, y es importante descubrir cómo funciona tu intestino, ya que juega un papel clave para un óptimo sistema inmunológico y también a ayudarte a mejorar tu estado de ánimo.

Piensa en todas las veces en que te ha dolido la barriga. ¿habías recibido una mala noticia? Tu primera reacción es el dolor de barriga. ¿Te acababas de enamorar? Y comienzas a sentir “mariposas en la barriga”. Está claro que tu intestino es una especia de “mando vital” y no hay mejor “mando que uno saludable”.

Un paseo por tu sistema digestivo: ¿Cómo funciona
nuestro sistema digestivo?

Hambre: saciarla, no matarla: ¿Por qué comemos?
Muchos responderían: “Porque tengo hambre”. Pero la verdad es que estamos
programados para obtener, comiendo, los nutrientes que nuestros trillones de células necesitan para funcionar y mantenernos vivos y sanos.

¿Qué es la digestión? Es aquello que nos permite convertir los macronutrientes, ya sea de un almuerzo o un batido, en microscópicos nutrientes que sirvan de alimento a nuestras células.
Y cumple tres funciones:

 

  • Licuar la comida
  • Extrae todos los nutrientes y el agua
  • Elimina los desechos

1. EL CEREBRO: donde inicia todo

La digestión se inicia en el cerebro. Es el encargado de dar luz verde a las glándulas, cuando ves la comida, las glándulas de tu boca y tu estómago empiezan a producir enzimas. Estas, junto a los dientes y los ácidos del estómago, ayudan a deshacer la comida que ingieres.

2. LA BOCA: masticar más y mejor

La boca tiene un papel importante en la digestión. Es el único momento del proceso en el que tienes el control total. Puedes facilitar la absorción de nutrientes y disminuir todo riesgo de indigestión limitándote a masticas más y mejor. Lo ideal es masticar entre 15 a 20 veces por bocado.

3. EL ESTOMAGO: donde se “amasa”

No hay dientes en el estómago. Si te tragas algo que no está bien masticado, lo único que tu estomago puede hacer es generar más enzimas y ácidos gástricos para poder amasar el resultado debidamente. Esa es una de las principales causas de reflujo que se tiene después de cada comida, con síntomas de eructos y que todo el sabor de lo que acabamos de comer regrese a la boca. El mejor consejo es que nos tomemos el tiempo para masticar y disfrutar cada comida.

4. EL INTESTINO DELGADO Y EL HIGADO: cuando todo fluye

Tras pasar por tu estómago, la comida, ya parcialmente digerida, viaja a tu intestino delgado. Este se encarga de completar la digestión. Los jugos del páncreas y la bilis vienen cargados con más enzimas, que se ocupan de los macro y micro nutrientes digeridos. Las células absorben estas moléculas de nutrientes y se encargan de que lleguen a la circulación sanguínea y linfática. Antes los nutrientes deben pasar por el hígado, que se ocupa del filtrado final. Luego ya están listos para alimentar a cada célula del cuerpo.

5. EL COLON: eliminar lo que no sirve

Todo aquello que no necesitamos y lo que no hemos acabado de digerir bien, incluidas las células muertas de nuestro tracto intestinal, continua su camino hacia el intestino o el colon, el lugar donde se absorbe el agua y se forma la materia fecal. Por eso, si eres consumidor regular de alimentos ricos en fibra, no te costará demasiado eliminar los desechos. Pero si eres de los que comen más productos de origen animal y alimentos procesados, puede que te cueste algo más, o incluso resulte algo doloroso.

El intestino grueso es nuestro órgano principal de desintoxicación. Por eso es importante mantenerlo limpio y tonificado para que nuestro cuerpo pueda absorber correctamente los nutrientes.

INTESTINO SANO

Ahora ya sabes que lo que sientes NO “está en tu cabeza”, sino más bien el intestino. El sistema gastrointestinal es conocido como el segundo cerebro porque sus paredes contienen más de cien millones de neuronas (más que la medula espinal).

Una alimentación basada en verduras, frutas, fuente de vitaminas y antioxidantes; menestras, quinua y cereales integrales fuente de fibra y pescados o frutos secos o cacao fuente de grasa buena y minerales, permitirá regular tu sistema digestivo y eso se notará no sólo por dentro sino también por fuera.

Ahora que ya te conoces mejor, date lo mejor hoy y siempre por tu salud.

¡FELIZ DÍA DE LA SALUD!

 

Fuente: Pinterest

 

 

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